Hola amigos. Hace tiempo que no escribía y no por falta de anécdotas HGP, tampoco por falta de tiempo, creo que el principal problema con el que ahora me hallo es la vagancia y la pereza que Bournemouth me transmite. Sí, hemos llegado a un punto en donde ya conocemos todo y cada uno de los rincones de este pueblucho (tampoco nos quedaba mucho más por conocer), a ello hay que sumarle las energías que los viejos nos quitan y las ganas de ahorrar un poco.
Cada día nos pasamos la tarde haciendo siesta (cosa que no hacía ni en España) y cuando nos levantamos llega la eterna pregunta retórica "¿Qué hacemos?". El ruido de los coches en la calle y el de alguna mosca que se cuela por la ventana en nuestra habitación es la única respuesta. Pronto comenzamos a vestirnos sin saber muy bien cómo ni para qué, pero el caso es salir a la calle para que la lluvia o el viento polar nos roce la cara. Así es, por estos lares el summer time se resume a un día o dos a la semana de sol con unos 20 grados. Estos días no hay que desaprovecharlos, por ello nada más salir del trabajo corremos cual loca en un concierto de Madonna que quiere primera fila y partimos para la playa. En este lugar nos encontramos una serie de problemas:
1.- Ingleses con síndrome de Peter Pan que no paran de jugar a la pelota: este grupo dentro de lo que cabe es el menos inofensivo ya que el juego suele ser a ver cuántos golpes se le puede dar al balón con el pie por lo que no se suele correr mucho peligro. Eso sí, aunque el balón esté lejos estás constantemente con una sensación de alerta por lo que el relax en la playa se estila poco.
2.- Niñatos ingleses con "frisbi" (no sé cómo se escribe): aquí hay que tener un poco más de cuidado. La sensación de alerta disminuye ya que los ves lejos y piensas que no llegará a ti, así que no estás muy pendiente. Es aquí donde reside el error. Al pasar de los niñatos te propones a sentarte y leer un rato para desconectar, cuando estás en la parte más interesante puedes recibir un "frisbazo" en el cuello. Tras tus alaridos de "ay, ay, ay", lo único que recibirás por parte de los niñatos es un "sorry" seguida de una carcajada. Eso de que los ingleses son muy "polite" me lo paso yo por donde yo sé.
3.- Niños que aún deben de conocer su sexualidad: son chavales de unos 14 o 15 años que se dedican a darse mamporros en la playa. Normalmente lo hacen sólo entre chicos así que la razón más probable de este juego sea para poder meterse mano y salir al fin del armario. El problema no es que se peguen entre ellos, por mí que se maten si quieren. Lo malo es si estás cerca de alguno de ellos. La arena que no paran de remover se te posará en todo tu cuerpo, de este modo, tendrás que sacudir la toalla junto con todos los objetos que lleves, libro, gafas, móvil, mp3... de arena.
4.- Niños bajo ninguna tutela: este grupo se compone de niños de 0-6 años cuyos padres pasan olímpicamente de ellos. Los niños se dedican a llenarte la toalla de arena intentando jugar, a hablarte en inglés mientras les contestas "hello" con voz de pitufo, o en el peor de los casos, se ponen a llorar cual fan de lost al ver el pésimo desenlace solo para llamar la atención de los padres.
5.- Estudiantes con barbacoa: aquí nos encontramos en una ocasión nosotros. Normalmente la gente compra una especie de barbacoa con carboncillo que es de usar y tirar. Llevan filetes, hamburguesas y demás comida junto con bebida alcohólica para pasar el rato en la playa. El problema de este grupo es que probablemente, el humo negro que desprende la barbacoa vaya justo a tu cara. Al final del día acabarás oliendo a fritanga. Nosotros hicimos un intento de barbacoa pero nuestro power HGP pudo con nosotros. En primer lugar el día estaba nublado y con ganas de llover, solos en la playa, decidimos ir a la playa a modo de despedida de dos compañeras de piso. Al llegar intentamos encender la barbacoa, nunca lo conseguimos. Al pasar 1 hora y media y ver que aquello no echaba humo decidimos apagarla tirarla junto con nuestro orgullo. Os he comentado que la gente lleva bebidas alcohólicas, bueno, nosotros compramos cerveza pero ante el miedo de poder ser multados en la playa (cosa que no sabemos y de la que aún dudo) nos compramos unos botes de zumos opacos para rellenar. La cerveza fue incapaz de quitar el mal sabor del zumo. La barbacoa se hizo finalmente en el piso, hay que sustituir barbacoa por cena en el flat y alcohol por agua, ya que somos tan HGP que tiramos las cervezas que abrimos sin darnos cuenta. Sabemos que todo salió mal por nuestra aura HGP, pero eso nos lo reservamos porque no nos queremos aislar tan pronto.
En el trabajo la vida continúa, los viejos que en un principio parecían tan agradables han resultado ser unos ratas. Después de tener conversaciones con ellos de más de 10 minutos durante el trabajo (parece poco, pero en 5 horas no me da tiempo de hacer las 14 habitaciones completas) cuando dejan la habitación descubro que lo único que me dejan es mierda y más mierda. Me alegro de haber escupido en cada tacita número 10. Advertencia, nunca toméis café en las tacitas de las habitaciones de los hoteles.
Por lo demás, seguimos con intento de descubrir UK. La semana pasada fuimos a Swanage, nos encantó. Es un pueblo costero que se encuentra a 1 hora de Bournemouth en un autobús descapotable. Eso de descapotable no lo recomiendo ya que nosotros tuvimos la genial idea de montarnos en esa zona, y acabamos con los abrigos puestos. El lugar está lleno de parques y acantilados por lo que la visita se hizo agradable. Eso sí, si compras un sanwich para comer y una ensalada no vayas a la playa a comértelo. La arena removida por el viento no te dejará comer en paz, y lo que es peor aún, deberás de tirar la comida. Nosotros tuvimos esa idea.
Por lo demás la vida sigue igual. Vamos conociendo más gente y saliendo un poco más para hablar inglés. El idioma parece que mejora pero son los ingleses los que siguen hablando igual de mal. Esperemos que aprendan de una puta vez una buena pronunciación.