Hola amigos. Ya he ido a comprar tabaco, eso sí, del señor Chesterfield ni rastro. He optado por Pall Mall, unos 5 euros si lo hacemos al cambio pero como por estos lares me volveré rica por ahora me lo puedo permitir. No es igual que el Chesterfield pero podré sobrevivir. Lo de volverme rica ya sabéis más o menos por qué es. Trabajo 6 días a la semana y sólo me gasto el dinero del alquiler y de la comida, aún no hemos salido en plan destroyer para cogerla grande y olvidar por un día nuestros dolores de lumbago. Somos responsables, las camas y los WC nos esperan cada mañana para su respectiva limpieza.
El otro día salimos para probar el alcohol y no coger un como etílico cuando regresemos y consumamos nuestro primer cubata. A un paso de volvernos claustrofóbicos por pasar la mayor parte de nuestro tiempo en la habitación, decidimos adentrarnos en el mundo tarde-noche (eran las 9 de la noche) para cambiar de aires. El lugar elegido, una disco cerca de casa que aparentaba estar chula desde la entrada. Error, al entrar una chica se nos acerca pidiéndonos ticket, vamos que había que pagar 5 libras para entrar. Tras discutir con la chica al no entenderla y creer que era una borracha que se quería apalancar, pagamos nuestras entradas y nos dirigimos a la barra. Pedimos una cerveza y nos sentamos en uno de los 7 sofás vacíos que allí había. Sí, vacíos, como todo el local. Podemos poner como excepción a un calvo, un barbas y la tipa antes mencionada. Todos bailando cual yonka tras recibir su dosis diaria en la pista. El Dj sólo ponía música electrónica con la misma base, eso sí, de vez en cuando movía la mano para aparentar que se ganaba el sueldo.
Decepcionados, nos vamos al garito que ya conocíamos, el bareto de ambiente. Las lesbianas siguen siendo las dueñas del local pero en esta ocasión hay que añadir cincuentones calvos que les daba igual la carne que el pescado. Sí, uno de esos fue el que me sacó a bailar. Aquí no me levanto la moral ni aunque me maquille como una puerta y me ponga un minivestido de 3 tallas menos. Bueno, también ligue con una lesbiana, así que creo que ya van varios motivos para cortarme las venas o prenderme fuego en las pestañas.
En el trabajo la cosa sigue igual. No paran de llegar autobuses del inserso y los viejos tardan la vida en dejar la habitación por la mañana. Ya al menos, puedo tener conversaciones mientras hago mi break de fumeteo, aún tengo que explicar por qué no desayuno beans y prefiero fumar.
El Pedro sigue trabajando en la casaputas. Aún desconoce su horario pero sabe que el trabajo va por horas, así que si estos días ha salido a las 2 y media cumpliendo con sus 5 horas, hoy lunes con clases se ha hecho workaholic y ha salido a las 4. Sí, su power HGP no le ha dejado asistir a las clases.
Una cosa rara e hijaputesca que me pasa es que no recibo cartas. Ni la del banco, ni la de la seguridad social ni nada. Espero recibir alguna a mi nombre, aunque sea de propaganda porque sin cartas me he de personar en los lugares antes mencionados para explicar mi situación en inglés.
