sábado, 15 de mayo de 2010

The day came


Hola amigos. Hoy es un día trsite, quizás tanto como el día en el que se murió el viejo de mi hotel, he de comunicaros que me he quedado sin tabaco. Sí, el señor Chesterfield que con tanto amor y cariño traje de España ha desaparecido convertido en humo tras dar mis últimas caladas. Mucha ropa de abrigo se quedó en el aeropuerto de Málaga al sobrepasar los kilos, pero él siempre fue fiel y nunca lo dejé. Hoy he decidido ir a comprar un paquete nuevo, el problema es que las únicas marcas que conozco: Malboro, Camel y Pall mall tienen un precio superior a los 5 pounds, así que creo que comenzaré a fumar té ya que ni el avecren se estila por estos lares.

Tras esta noticia, todas las hijaputeces varias que han ido surgiendo al cabo de los días no hacen ni sombra. Pero como sé que sois muchos los que quieres saber de nuestra vida desdichada os relataré algunas anécdotas.

Mi día a día se parece más al anterior ya que trabajo toda la semana y con el mismo horario (excepto los domingos que entro más tarde). Esto se debe a que mi compañera de trabajo se ha ido una semana a España porque tenía una boda, así que no puedo librar. Por tanto, paso las mañanas rodeada de viejos a los que tras un "hi!" y "good morning" me he de callar porque o sino me empiezan a dar la chapa y me quedo con cara de panoli, así que es mejor quedarse en el "hi!" para que al menos piensen que soy de aquí. Entre semana en el hotel hay poco trabajo, me ha tocado la zona del imserso y el mayor trabajo que te pueden dar es si alguno se muere ya que ellos hacen sus camas, friegan sus tazas e incluso hay algunos que tiran la basura. Mi mañana queda relegada a sentarme en los sofás de las habitaciones que tengan salón y ver la tele un rato. Todo eso estando al loro para que no entre nadie. Ahora he optado por llevarme un mp3 o conectarme por móvil al messenger. Las uñas las tengo ya muy pulidas.

El Pedro en cambio ha entrado en un hotel nuevo tras su disputa con Pat. Es un hotelucho de mala muerte del que pensamos que es una "casaputas" ya que la gente que se aloja son la mayoría tíos y sólo para una noche. Su trabajo al parecer aún no tiene horario, ni supervisora ni un orden para saber qué tiene que hacer. Sin embargo parece que la cosa marcha.

En las clases sigo sin enterarme un carajo. Al parecer estoy en el upper intermediate y mis clases giran a debates existenciales tipo "Do you feel safe?", "caucasian people", "elections" o "religions". No estaré aprendiendo mucha gramática pero al que me pregunte por David Cameron le cuento toda la biografía en inglés. Aún no he hecho amigos ya que los pocos que hago se las piran a la semana o a las 2 semanas y en clase nunca coincido con la misma gente. También puede ser porque a las clases asisto de oyente ya que apenas puedo intervenir en los debates que antes he mencionado. Creo que aún hay gente que piensa que soy alemana o inglesa.

Ahora hemos hecho de nuestras vidas tristes, unas pésimas vidas tristes ya que hemos cambiado nuestros largos paseos bajo el frío polar que aquí perdura por tardes de estudio en la biblio. Los chicles han vuelto a ser grandes aliados para el hambre. He de estudiar duro si quiero entender alguna clase a la que asisto como oyente.

La comida sigue siendo nuestra gran asignatura pendiente. Pensamos que si compramos cosas sanas para cocinar podríamos subsistir al estilo comida española. Error, tras tener que tirar la 1º compra del Asda (es el supermercado de aquí) por haber superado la fecha de caducidad hemos decidido unirnos al enemigo y empezar a comer mierda tipo "napolitanas de cebolla y setas", "macarrones con queso en bote", "pollo con queso y baicon" y demás mierdas precocinadas que saben o a agua o a pepino.

No sé si llegaré a hablar inglés como la gente de clase o si algún día se hospedarán chavalitos monos en el hotel, pero lo que sí puedo anunciaros es que sin tabaco ni comida comenzaré a fustigarme con un látigo para sentir dolor.









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